Y tu sonrisa rompe mi silencio gritando tu nombre, alegre de encontrar la clemencia de tu hermosa tez, otra vez me avivas con tu fuego interior, esta vez, vestida de verde, ese verde que tanto a mis ojos gustan. Y si la mirada fulminante de tus obres llegan a romper mis parpados, solamente queda el esperar tranquilo de los labios, que intentan alimentar y cerrar el amor que se tienen.
Tocarlos no sólo son mi espera, son mi sentir de aquel momento hermoso que se vivió, y mi esperanza solo sonríe con el recuerdo. Es fácil sentir algo y luego olvidar, pero otra cosa, es haberlo olvidado, y luego sentirlo por primera vez. Quiero verlos vivos y decir:
“Te Quiero”
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