Correr hasta tu puerta, llamar y encontrar el pasado en forma e amor, destruir mi carácter y armarme de valor, odiarme día a día y odiarme toda la vida. Quiero encontrar aquel encuentro, aquel sentimiento en vos, aquel hermoso y brillante tesoro platino, sabiendo brillar como mis ojos aquella noche. No logro saber el futuro, sólo logro pensar fácilmente en tu imagen, se como materializarte, en mis párpados, en mis sueños. El sufrimiento me es solo único e indivisible, antebrazos en cursiva que definen mi vida, definían mi amor. Y hoy le regalo mi amor, y mañana te busco. Hoy regalo mi cariño, y mañana te encuentro. Hoy regalo mi ser, y mañana te pierdo. Lo único que gano es miedo.
Las marcas hoy presentes quedarán para siempre, al igual que la orbe negra de tinta esperanza, que me hace creer en ella.

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