Vestirse de gala sólo para entrar en el cuarto oscuro aquél
que solo retiene la inspiración, o quizás la herramienta, pero nunca la
felicidad. Me preguntas que veo, simplemente es tan negro el sentimiento
relacionado que no pienso ni en la luz que volvería de vida a mis manos. Ya no
siento, ya sólo quiero sentir el deslizar de tu anillo, filoso y fino
sentimiento de prolijidad asesina. Quisiera despertar de nuevo en los colores
que mi infancia regalaba, quizás a los nuevos sentimientos y a los viejos
temores, a los que hoy ya subestimo, pero de vez en cuando aterran nuevamente.
Hola, ligero vinilo de la memoria y de la angustia, mirada vaga sobre el
asfalto que retuvo tus pies tan solo un momento, los nuevos pesares no
encuentran consuelo ni en la vasta memoria de los pocos momentos, y los
antiguos recuerdos. Quisiera saber qué es lo que me falta, necesito descifrar
que es aquél crescendo que me inunda, que algún tiempo me provoco pánico. La
paranoia del momento me llena los ojos, hoy mismo y ahora siento eso.
Ojalá supiera pararlo, volver, rebobinar y saber que no es
una maquina ni es tan humano como parecía, viejo amigo, como te extraño.

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